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CIRCUITO CERRADO

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Todo empieza donde termina (y viceversa) .   (Otis de Raventós i Perogrull).             Partiendo de sí mismo y haciendo transbordo de unos ojos a otros como el testigo en una carrera de relevos,   Jorge Luis inició un viaje por la realidad a bordo de miradas ajenas, en busca de alguna certeza. Curiosamente, su primera montura fue una mirada con vocación de tacto, la que un hombre posaba con disimulo en la prometedora cuevecilla entre los muslos de una joven que leía en el metro sentada frente a él.   Tras el salto a la mirada de ella (la del hombre no conseguía ir más allá),  Jorge Luis compartió sus deseos de abofetear a un mocoso que reclamaba, el muy idiota,   el teléfono móvil de mamá,   perturbando con sus lloriqueos el sosiego de todo el vagón. A bordo de las miradas de madre e hijo, cargadas de reproches mutuos, llegó al parque donde cambió a la del vendedor de alpiste pa...

CATÓLICAS VIRTUOSAS

En un mundo en que la conspicua observancia de los preceptos morales que iluminan en recto devenir de las almas hacia su natural morada, hacia su unidad de destino en lo universal, el cristiano se ve impelido a desempolvar los valores y lauros que orlaron otrora su frente. El padre Ignacio Corrons, esa mente privilegiada de moralidad enhiesta, lo dijo en uno de sus maravillosos sermones que con motivo del XXXV Congreso Eucarístico de Barcelona de 1952, pronunció en Monte Juích y que sintetizamos aquí por ser de pingüe largueza. "Y si hablamos de la mujer, la joven o incluso de la niña que, cual azucena candorosa, asoma a los azares del siglo, tenemos por fuerza que pensar que en ellas se alberga una suerte de sagrario que guarda las puras, limpias y piadosas esencias de la Santísima Virgen María, en todo inmaculada y en todo rosicler luminiscente de virtud. ¡Qué gran responsabilidad, pues, la del femenil género que no solo propulsa el humano linaje sino que cuida de la básica ...

EL FÉRETRO DEL EMPERADOR

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EL FÉRETRO DEL EMPERADOR I Cuando, allá en su ilusa juventud, Elvis de Dios Oblitas   se matriculó en la Facultad de Arqueología,   soñaba consigo mismo abriéndose paso en la espesura, machete en mano,   en busca de civilizaciones engullidas por la jungla y el tiempo, o,   enfundado en bombachos y salacot, desenterrando tesoros funerarios de antiguos faraones. Al regreso de sus viajes, el mundo se rendiría a sus pies: honoris causa, conferencias, hijo predilecto, cocteles en palacio y las más bellas damas suspirando por el cipote del irresistible explorador. Carter, Bingham, Schliemann...esos nombres pesaban mucho en sus fantasías.   Treinta años después, el globo se había desinflado en la monotonía de la docencia universitaria,   apenas aliviada por algún trabajillo de campo desempolvando y catalogando pálidos restos de cerámica primitiva. Esos paréntesis al aire libre   eran lo más excitante que le había deparado una carrera de la que ...

CANTATA DEL PROMOTOR INMOBILIARIO (desde lo abstracto a don Concreto)

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La ciudad, como el océano en sus mareas, se despliega y se contrae, arrastrando en sus   pleamares y reflujos   el saldo bancario del promotor.   No tiene el promotor aura de santo (si se sustancia en cocaína —que yo no digo que—   es para compensar la carga del adjetivo “inmobiliario”,   que tiende a la gravedad telúrica y a la redundancia de una letanía; si en whisky —tan propicio en la celebración   como en el naufragio— es por asimilar con mayor aplomo los recodos de un camino minado de boletines oficiales), ni de mártir del reciclaje de la basura doméstica. El promotor inmobiliario va a misa los Domingos (lo cual resulta del todo inútil pues modernamente se ha comprobado que la eucaristía no convalida la construcción de edificios) y solo confiesa los pecados de abajo, como si la edificación de apartamentos en la playa no fuera tanto o más grave que las cosas del pajarito. Ni siquiera dar limosna a los pobres le redimirá de culpa porque ...

Cubitos de caldo

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Cubitos de caldo

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LAS VACACIONES DEL PENSADOR

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LAS VACACIONES DEL PENSADOR                 Que la batalla por el territorio en primera línea de playa no agote tus fuerzas; que el vermut en el club social no nuble tu entendimiento; que el pastoreo de los tiranuelos en las camas elásticas que algún desaprensivo ha instalado este año en el paseo marítimo (mal rayo parta al empresario y al concejal autorizante) no hipnotice tu criterio con el ñic-ñic y el subibaja de los cuerpos rebotando en la lona flexible. La inclinación a la amnesia, la estulticia y la vida muelle consustancial a las vacaciones estivales no puede llevar al intelectual comprometido a abdicar de su deber iluminador. ¿Acaso la realidad se va de veraneo? ¿Es que la respuesta a las grandes cuestiones del ser humano esperará a que volvamos del chalet de los suegros en la sierra o del apartamento en la Manga del Mar Menor?            ...