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Cubitos de caldo

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EL CENICERO AMARILLO O DE LA IMPORTANCIA DEL SERVICIO DE MANTENIMIENTO DE ASCENSORES

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I             —Ay hijo, eso no, por favor, eso no… —solloza doña Ricarda mientras Oswaldo la inmoviliza en la silla con una cuerda.   Son sus últimas palabras, antes de que su boca quede sellada con cinta americana.             —Hala, calladita   abuela, y tranquila que es un momento. Le ha llamado hijo y además físicamente le recuerda un poco a su madre, pero Oswaldo es un profesional y sabe que no puede asumir riesgos, la seguridad en el trabajo es lo principal. No pensaba encontrar a nadie en pleno invierno en aquél edificio en la playa, pero nunca se sabe, en este oficio hay que lidiar con lo que sale.             La anciana gimotea tras la mordaza, mientras Oswaldo registra la casa. En los estantes del mueble un Sísifo de metal macizo cumple condena aguantando las Grandes Obras de la Literatura Universal y otros...

ELEVATOR PITCH

ELEVATOR PITCH. Sens dubte, l’anglès és una llengua molt important. En certa mesura, el que era el Llatí en l’Edat Mitjana ho és ara l’ idioma dels Beatles i, tal vegada, els espanyols faríem bé en millorar la nostra competència en ella. Què trist és per alguns vore al nostre President del Govern actual i als pretèrits fer-se acompanyar sempre amb intèrpret quan viatgen pel mon. En canvi, recentment estem assistint a una mena d’abús en l’ús d’anglicismes  que moltes vegades ratllen o superen el més elemental ridícul. Aquests solen ser “vergonzantes” , paraula que fou molt comuna fa uns anys, i sempre innecessàries. Alguns exemples recents són fer spoiler quant tota la vida hem dit “no la cagues i no em contes res” (de la pel·lícula per exemple). O arribar a un hotel i fer el check in quan arribes i el check out quan pagues l’habitació i te’n vas. ¿Com ho dèiem abans?¿Era necessari introduir aquests verbs compostos ( phrasal verbs ) en les nostres llengües? Hui m’ha...

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Vivir en los anuncios

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Cuando se acercan las fechas proclives al regalo, la publicidad televisiva se preña de perfumes de todas clases que prometen paraísos de los que podemos renegar entre bufidos y pestes. ¡Qué manera de tomar el pelo!, decimos. Pero, ¿no sería más chulo poder quedarnos a vivir en esos anuncios maravillosos? Por lo común presentan parejas que se lo están pasando de muerte con los preliminares de unas sesiones de sexo quizás gloriosas. Otros anuncios nos muestran a algún gilipollas en el desierto o en medio del mar venga pegar miradas angelicales o haciendo chulerías. O bien, los ambientes más sofisticados en los que uno se toma una copichuela y persigue a la bella. Bella que muchas veces está tan calentorra que parece que va a usar el envase del perfume como confortante venéreo. En fin, mundos sin vejez, estrés, apuros… ¿Por qué no quedarse a vivir en esos anuncios y pasar de todo lo demás? Ahora que está pasando el tsunami navideño y el efecto narcótico que con él trae, es el m...